Interesante ruta circular en el Vallès Oriental, con salida y llegada en la estación de tren de Montmeló, pasando por Montornès del Vallès.
A lo largo del recorrido, disfrutaremos del legado histórico, así como de los valores biológicos, geológicos y paisajísticos que configuran este entorno privilegiado situado en la vertiente más occidental de la Cordillera Litoral.
Pasaremos por la icónica torre de Bosquerons o del Telégrafo, una singular construcción de mediados del siglo XIX que formaba parte de la red de torres ópticas utilizadas para transmitir mensajes a gran velocidad antes de la llegada del telégrafo eléctrico. La torre restaurada actual nos transportará a una época en la que la comunicación visual era clave para la transmisión de información estratégica y militar.
Conoceremos uno de los puntos naturales más relevantes del itinerario, la confluencia del Mogent y el Congost. Aquí nace el río Besòs, fruto de la confluencia de estos dos cursos fluviales. Un espacio de gran relevancia geográfica y social, ya que simboliza el inicio del río que históricamente ha marcado el desarrollo humano y económico de la comarca. Un paraje que, gracias a la aplicación de diversos planes de mejora y conservación, se ha convertido en un auténtico pulmón verde de gran valor paisajístico y ecológico en el que se pueden observar patos, garzas reales y otras aves acuáticas entre su típica vegetación de ribera.
Y subiremos hasta las ruinas del castillo de Sant Miquel de Montornès, situadas en lo alto de una colina que domina visualmente la zona. Esta fortificación medieval, documentada desde el siglo XI, jugó un papel destacado en el control del territorio y de las vías de comunicación. Aunque actualmente solo quedan muros y cimientos, el lugar conserva un aura evocadora y ofrece unas panorámicas espectaculares sobre los extensos bosques mediterráneos de la Cordillera Litoral y, en días claros, se pueden divisar las montañas que conforman los límites de la llanura vallesana, como por ejemplo el macizo del Montseny.







